25 de enero de 2008

MONITOREO FETAL NTS (NON STRESS TEST)

El Monitoreo Fetal
¿Qué es el monitoreo fetal?
Es posible que, en el último trimestre del embarazo y durante el trabajo de parto, el médico decida realizar un monitoreo de la frecuencia cardíaca y otras funciones del feto. El monitoreo de la frecuencia cardíaca fetal es un método para comprobar la frecuencia y el ritmo de los latidos del corazón del feto. La frecuencia cardíaca fetal promedio varía entre 110 y 160 latidos por minuto. Esta frecuencia puede cambiar como respuesta del feto ante las condiciones intrauterinas. Una frecuencia o patrón cardíaco fetal anormal puede significar que el feto no obtiene suficiente oxígeno o que existen otros problemas. Un patrón anormal también puede indicar que es necesario realizar un parto de emergencia o por cesárea.
¿Cómo se realiza el monitoreo fetal?
El tipo más elemental de monitoreo de la frecuencia cardíaca fetal se realiza utilizando un fetoscopio (un tipo de estetoscopio) para escuchar los latidos del corazón del feto. Otro tipo de monitoreo se realiza con un dispositivo Doppler portátil. A menudo, se usa esta clase de monitoreo en las consultas prenatales para contar la frecuencia cardíaca fetal. Durante el trabajo de parto, se utiliza el monitoreo fetal electrónico continuo, en especial si se detecta un ritmo anormal con el fetoscopio. Si bien los detalles específicos de cada procedimiento varían ligeramente, en general, el monitoreo fetal electrónico sigue el proceso señalado a continuación:
Se aplica un gel que servirá como medio para el transductor de ecografía sobre el abdomen de la madre.
Se adosa el transductor de ecografía al abdomen mediante correas; el dispositivo transmite la frecuencia cardíaca fetal a una grabadora. La frecuencia cardíaca fetal se muestra en una pantalla y se imprime en un papel especial.
Se registra el patrón de las contracciones con un tocodinamómetro externo (dispositivo de monitoreo que se coloca sobre el útero con un cinturón).
En ocasiones, es necesario realizar un monitoreo fetal interno para obtener una lectura más precisa de la frecuencia cardíaca fetal. Para efectuar este tipo de monitoreo, es necesario romper la bolsa de aguas (líquido amniótico) y dilatar parcialmente el cuello uterino. El monitoreo fetal interno consiste en insertar un electrodo a través del cuello uterino dilatado y adosarlo al cuero cabelludo del feto; el electrodo se denomina electrodo para el cuero cabelludo fetal.
¿Cuáles son los riesgos y beneficios del monitoreo fetal?
Riesgos
Beneficios
El monitoreo fetal está ampliamente difundido. No se conocen riesgos asociados con el uso del fetoscopio, el Doppler ni el monitoreo externo. Puede haber un leve riesgo de infección en el monitoreo interno. El electrodo para el cuero cabelludo puede dejar una marca o un pequeño corte sobre la cabeza del bebé, pero generalmente sana con rapidez.
El monitoreo fetal puede ayudar al posible reconocimiento de problemas del feto. Es posible que se necesite realizar otros estudios o inducir el parto.
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En apoyo al Dr. Ibaguren

COLEGIO DE MÉDICOS DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
DISTRITO IX


Causa 023 / 07: “ DRA. CASAL, Elena Miriam s/ Denuncia DR. IBARGUREN
Victor s/ Presunta Infracción a las Normas de Ética De – Ley 5413/58”.
En la ciudad de Mar del Plata a los dieciocho días del mes de septiembre del año dos mil siete, siendo las 16.00 Hs., presente el Instructor Sumariante Dr. Lorenzo SOGARI, con la actuación de la Dra. Andrea Raynoldi, secretaria Ad-hoc de la instrucción.- Abierto el acto y en cumplimiento con lo normado por el Reglamento Sumarial Dec-Ley 5413/58, se recibe a la Dra. Elena Miriam Casal, medico jerarquizada en Ginecologia y Obstetricia, medico legista DNI domiciliada en Formosa 4849 de Mar del Plata, en la actualidad se desempeña como médico en la Clínica Pueyrredón de nuestra ciudad y es presidente de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de la ciudad de Mar del Plata.-
Explicados que fueron los motivos de su citación manifiesta: …Que ratifica en todos sus términos y contenido la denuncia articulada y que diera inicio a la presente causa sumarial agregada en autos a fs.2/9 y que la firma puesta al pie de dicho documento le pertenece y es de su puño y letra (a fs.9).-
Así mismo quiere poner de manifiesto que en el día de ayer en reunión de Comisión Directiva de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Mar del Plata, se decidió ratificar la presente denuncia y con dicho mandato viene quien declara.
No siendo para más se da por finalizado el acto firmando los comparecientes la presente a sus efectos.

FORMULA DENUNCIA.-
Sr. Presidente del Colegio de Médicos i.e Distrito
S/D

Estimado Dr.:
La suscripta, ELENA MIRIAM CASAL, DNI 170504.104 Medica,
inscripta en la matricula CMP – Nº - 92696, Especialista Jerarquizada en Ginecología y Obstetricia, Medica Legista, en mi carácter de Presidente de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Mar del Plata me dirijo a usted i digo:
I.- PETICION.

Que conforme lo señalan los Art.- 45,46 y siga. – del deslei 5413/58 es obligación de los Colegios fiscalizar el correcto ejercicio de la profesión médica y el decoro profesional, a cuyos fines se le otorga el poder disciplinario para sancionar transgresiones a la ética profesional.-

Que a su vez los Art.-51 y 47 de la citada norma legal establecen la necesidad de formar sumario previo a toda sanción estableciendo la forma de iniciación del tramite y la facultad de todo colegiado de incoar la denuncia pertinente.-

Pues bien, en la convicción que el colega Dr.Victor Ibarguren ha trasgredido seriamente las mismas vengo a formular la denuncia del caso solicitando la inmediata formación del sumario de acuerdo a las normas reglamentarias vigentes.-

II.-SANCIONES.- PUBLICACION DE LAS ENTENCIA.-

De corresponder solicito se apliquen al citado las sanciones que considere justas al caso, con adecuado rigor y se ordene la publicación de la Sentencia en el diario La Capital de Mar del Plata a costa del referido.-

Ello además de advertir al mismo que deberá moderar su lenguaje, no efectuar imputaciones genéricas y expresar sus opiniones en el modo y forma que corresponde a quien efectúa opiniones con pretensiones de validez científica.

III.- RERQUISITOS DE LA PRSENTE DENUNCIA.-

A fin de cumplir precisamente con los Art.– 1, 2 y Cond. Del Reglamento Sumarial vengo a denunciar mi domicilio real y profesional, asimismo constituyo domicilio legal, manifestando que actuó con debido patrocinio letrado.- Ofrezco prueba del caso.-

Mi domicilio real es calle Formosa Nro.- 4849 ; mi domicilio profesional es Jujuy 2174/78 Planta Baja y el legal que constituyo a todo evento en calle General Roca 2618, Mar del Plata conjuntamente con mi letrado Dr.- Daniel Alejandro Ferrero.-

IV.- RATIFICACION

Solicito a UD. Me cite a ratificar la presente denuncia en la forma que corresponda.-

V.- ACLARACION PREVIA.-

No es esta denuncia fruto de ninguna cuestión personal ni me anima ningún sentimiento encontrado con el Colega – a quien no conozco - .-
Tampoco existen en la presente intereses económicos o de ninguna índole, y solo existe la plena convicción que las manifestaciones del aludido quiebran enteramente el mas elemental sentido de la ética que debe primar en esta profesión.

VI.- ACLARACION PREVIA.-

El Dr.- Ibarguren fue entrevistado por el diario La Capital de MAR DEL PLATA según consta en la edición del pasado 25 de Junio de 2007 en paginas 20 y 21 a ocho columnas – esto es en forma muy destacada, con fotos y mención en tapa - .- Además – según he tenido conocimiento – ha expresado similares opiniones en una charla a la que fue convocado en el auditórium del Shopping Los Gallegos en días recientes .-

Las expresiones – a las que me referiré seguidamente – llegan al publico en general y a personas embarazadas y sus familias creando una situación de incertidumbre y de confusión que no podemos aceptar .- Las expresiones fueron usadas en forma pensada y analizada de antemano y todas ellas conjugan pensamientos absolutamente cuestionables.

Veamos:
1. El titulo de la nota es el siguiente, “… el Dr.-Ibarguren habla de cómo humanizar los nacimientos…”

La expresión no es feliz-
Podría alguien con la mejor buena voluntad asignar tal frase al periodista, al diario y no al colega.- Sin embargo, el espíritu de la nota ( el fin de la misma ) y las expresiones del colega coinciden a rajatabla con esta noción.-
Es decir que para el colega los nacimientos (entiéndase los partos) se realizan en condiciones inhumanas, lo cual abriga dos conclusiones:


La primera es que el colega cree tener el derecho de saber – tal cual una Deidad – como se puede humanizar la vida…
La Segunda es que esta afirmando sin hesitación que - a contrario mensu – quienes hacemos partos no actuamos con humanismo en nuestras conductas y practicas medidas.-

Lo primero es absolutamente reñido con la ética desde que no es posible, ni justo ni adecuado al trato entre profesionales que alguien impute en forma genérica y abstracta el mote de actuar en perjuicio o en detrimento de los seres humanos.- Es que la etimología de la palabra lo dice todo-:” del latín Del lar. Inhumnus.- Adjetivo que significa ACTUAR CON FALTA DE HUMANIDAD.-.
La expresión inhumana es lo que un ser humano no hace…o no debe hacer… o es contrario al hombre… y esta afirmación es un absoluto sofisma.-

Acaso el profesional cuando atiende a un paciente le dijo alguna vez (y lo puso en la historia clínica o en el consentimiento) que estaba haciendo algo inhumano? Porque al fin y al cabo me siento que nos trato INJUSTAMENTE A TODOS NOSOTROS de INHUMANOS.-
¿Que tipo de parto el Dr. Le dice a sus pacientes y familiares que va atender?
Acaso el resto de los colegas que siguen normas de control y cuidado del trabajo de partos derivadas de las ora. Int. Que se ocupan de esto para la vigilancia de la salud feto-materna NO actúan de modo humano…?

O expresado de otro modo, actuamos acaso en contra del ser humano?

2.- EL COLEGA NO CITA NINGUNA FUENTE ACADEMICA O CIENTIFICA DE SUS OPINIONES.-

En efecto de la lectura de la Nota no surge que el Colega hubiere definido su postura en ningún Congreso o Reunión Científica; y ademas tampoco que su punto de vista tenga respaldo científico alguno.-

La única mención que el diario hace es que a Michel Odent, sin que se sepa que trascendencia tiene la opinión de esta persona o en que lugar o foro se ha expresado.-Nada de la Academia Nacional de Medicina, o de Sociedades Científicas.-

NINGUN Organismo Internacional de Salud recomienda el parto domiciliario.

La historia de muerte y daño peri natal a cambiado gracias a la institucionalización de los partos , que ofrece a madres y niños todos los avances tecnológicos de los que disponen.

La causa más importante en el mundo de muerte materna sigue siendo la hemorragia puerperal , aun en los centros mas desarrollados, pensemos que poco se puede hacer para tratar seriamente estas complicaciones en el ámbito de un domicilio.


3.- IMPUTA A LOS MEDICOS DESCONOCER LA FISIOLOGIA DEL NACIMIENTO…

Gravisimo.- Afirma sin tapujos que “…Los médicos no sabemos que es la fisiología del nacimiento”, vuelve a criticar Ibarguren, que es integrante del equipo de obstetricia del Hospital Privado de Comunidad afirma el matutino.-


4.- “La gran mayoría de las veces el parto podría fluir solo, es decir sin necesidad de madicalización…”

Gravisimo.-

Sugiere partos sin medicos; en la mayoria de los casos nuestro cobrar es necesario.-

Sería bueno que el colega repase este pensamiento mal expresado y sumamente confuso. Medical izar… no existe en el diccionario.- Obrar sin necesidad de medicos puede importar una causal de mala praxis por omisión, tanto de las instituciones Medicas cuanto de cualquier persona que haga lo que no debe.-

Cuales serian “la minoria de las veces…” tomando la expresión del colega? A ver si entiendo … el medico seria necesario si la Señora que atiende a la paciente en su casa se encuentra con una hemorragia… o la parturienta no responde al trabajo de parto…? ¿Qué es esto?


5.-Es penosa la frase: “… Las cesáreas se programan con anticipación para evitar que los chicos nazcan un fin de semana y arruinen así los planes del obstetra.”

Esto es una locura.-

Una completa ignorancia de cómo son las cosas en la mayoría de los casos.- Omite señalar que es lo que pide la paciente, cuando quiere volver a su casa, cuando funciona una clínica o un hospital… Es como afirmar que debería ser mejor operar a la madrugada porque la ciudad duerme y hay silencio… desconociendo los derechos y las inquietudes de los pacientes y sus familias.-

Aunque fuere cierto que alguien sugirió hacer el parto durante la semana esto no significa que las mismas se hagan así para disfrutar el fin de semana…

El colega ha perdido la razón.- Es esta una expresión que juzgo desatinada.- No se puede decir cualquier cosa.- Esta es una seria acusación , ya que plantea – por lo menos- algún grado de imprudencia en el manejo del parto.- Esto no es así.- Los obstetra respetamos el determinismo del parto y nos seguimos levantando por la madrugada, fin de semanas y feriados.- Las programaciones tienen que ver
estrictamente con cuestiones de indicaciones precisas de operación cesárea - previo consentimiento de la madre- por los motivos que tuviera lugar, por ejemplo la presentación de nalga, la hipertensión o diabetes de la madre, la malformación fetal, e innumerables causas materno fetales que la indique.

Nada dice el Colega de esto.-


6.- Los protagonistas del parto ya no son la mama y el bebe, sino los equipos profesionales cada vez mas entrenados en la rapidez.

Esta es una imputación abstracta y sin sentido.- Quien lea esto pensara que una cesárea es fruto de una decisión institucional – así la llama- que al interprete le sonara como un negocio.- Nada mas lejos de la realidad.- Acaso se ha preguntado el medico que desea la paciente? Que le pide la paciente? Cuales son sus intenciones…? O todo depende de que le dice el medico?



7.- “Actuamos con soberbia…”

Que es esto? Los médicos que piensan como Ibarguren son humildes; los demás soberbios.- Y esto es un agravio.- Un fuerte agravio que no acepto ni para la suscripta ni para los colegas.

La palabra soberbia (del latín supera) tiene cinco sentidos:

f Altivez y apetito desordenado de ser preferido a otros.
f Satisfacción y envanecimiento por la contemplación de las propias prendas con menosprecio de los demás.
f Especialmente hablando de edificios, exceso en la magnificencia, suntuosidad o pompa.
f Cólera e ira expresadas con acciones descompuestas o palabras altivas e injuriosas.
f ana. Palabra o acción injuriosa.



Quiero creer que el colega midió el impacto de sus palabras pero, al hablar de soberbia ( sin considerar, claro esta, el sentido pero pues no hablamos de edificios… o el 2º.- porque no hablamos de ropa…) lo cierto es que la las otras expresiones son inaceptables.-


No creo que se deba considerar ética la imputación de obrar injurioso; actuar en cólera, con altivez, apetito, lasciva, o lo que fuere.-


Cuide el lenguaje Dr.; cuide sus palabras y solo así será respetado.-

VII.- TEXTO DE LO AFIRMADO

Se transcribe la nota del diario La Capital de la ciudad de Mar del Plata:

El obstetra Víctor Ibarguren habla de cómo humanizar los nacimientos
“El parto es un fenómeno instintivo que hay que perturbar lo menos posible”

El médico critica el modo en que se produce la mayoría de los nacimientos. En la filosofía del parto respetado-que defiende-la mujer tiene voz y voto, elige la posición más cómoda, busca la intimidad y hasta opta por parir en su propia cama, tal como hacían nuestras abuelas.

por Paola Galano
paolagalano@lacapitalmdq.com.ar

L
as normas dicen que la mujer embarazada a punto de parir debe estar sujeta a una cama, atada a un suero, semisentada y con anestesia. Si el trabajo de parto se extiende en el tiempo, muchos profesionales no dudarán en aplicarle de modo artificial la hormona de la oxitocina, con el fin de que las contracciones se aceleren y para en veinte minutos. Si el canal de parto es estrecho, tampoco dudará en realizar “la práctica quirúrgica más diseminada en el mundo”: la episiotomía. Es decir, hundir el bisturí en la vagina de la futura madre para ampliar el espacio y “ayudar” al bebé por nacer. Las cesáreas se programan con anticipación para evitar que los chicos nazcan un fin de semana y arruinen así los planes del obstetra. Tanta intervención médica, tanta tecnología aplicada al nacimiento, invirtió los roles. Los protagonistas del parto ya no son la mamá y el bebé, sino los equipos profesionales cada vez más entrenados en la rapidez.
Crítico de esta situación que terminó deshumanizando la llegada de un ser humano al mundo, Víctor Ibarguren propone volver a escuchar los tiempos de la naturaleza, que no son otros que los tiempos de la mujer. Sincero, dice:”Me parece que nuestra profesión es muy soberbia. Es tiempo de que cada uno de los profesionales que estamos a cargo de la asistencia de los partos revisemos nuestras prácticas, ver qué sirve y qué no, y hacer un balance con humildad”.
Inquieto, insatisfecho con la forma “institucional” que adquirieron los nacimientos en los hospitales y clínicas, Ibarguren empezó a informarse sobre los partos respetados, un concepto al que arribó de la mano del especialista francés Michel Odent y de su libro “Nacimiento renacido”, entre otros que consultó.
“Me pasaba que no sabía por qué cuando bajábamos a la sala de parto a una mujer que tenía dilatación completa de pronto se le iban las contracciones. Entonces, ¿qué hacíamos? Le poníamos un suero, le poníamos oxitocina y que pariera en veinte minutos. Después me di cuenta de que esto ocurría porque sacábamos a la mujer de la habitación en la que había anidado, El alerta y el estrés que eso producía le frenaba todo. Es que uno está entrenado en que el parto tiene que durar un tiempo determinado”, relata.

Como hembras mamíferas
“Los médicos no sabemos qué es la fisiología del nacimiento”, vuelve a criticar Ibarguren, que es integrante del equipo de obstetricia del Hospital Privado de Comunidad. “La gran mayoría de las veces el parto podría fluir solo”, es decir, sin necesidad de medicalización.
El médico llega a esta conclusión a partir de observar a la hembras mamíferas. “Quien comanda el parto es el cerebro primitivo, común a todas las hembras mamíferas. Pero la mujer como ser racional tiene un cerebro nuevo, que es el cerebro del intelecto, donde llega todo lo que nosotros somos capaces de aprender y reproducir-explica-. El cerebro viejo es el que rige lo instintivo. Si reconociéramos que el parto es un fenómeno instintivo y no se puede controlar y que hay que perturbar lo menos posible seguramente habría muchas menos complicaciones en el campo de la obstetricia”.
Ibarguren señala que en el momento de dar a luz las necesidades de la mujer son dos: sentirse segura y no sentirse observada, tal como le ocurre a todas las hembras mamíferas a punto de parir. “Los animales que viven de día paren de noche, y viceversa. Y buscan la intimidad. Una hembra humana durante el trabajo de parto necesita sentirse segura sin sentirse observada-agrega-. De la misma manera, una gata se aísla, pare en un placard, en una canasta, pero sola y sin que haya gente ni otros animales. Si esa gata intuye el peligro su mismo cerebro troncal va a hacer que se inhiba el parto. La gata va a generar adrenalina, que es la hormona del estrés, y el parto se va a reiniciar cuando vuelva a encontrar seguridad. La interferencias en el trabajo de parto son todos estímulos que inhiben el cerebro primitivo”.
-¿Desde un hospital, cómo se podría contribuir a cuidar la intimidad de la parturienta?
-Hacer que la mujer para en penumbras o con poca luz, con poco ruido, sin que haya portazos ni un montón de gente observándola, y que la partera o médico hablen lo menos posible, porque el lenguaje es el principal estímulo que molesta. Y crear un clima amoroso. El acompañamiento amoroso de la pareja es la clave y también el de una mujer que ya haya parido. Un parto respetado implica un entorno amoroso en el nacimiento.
-¿En Mar del Plata, la futuras mamás aceptan parir de un modo natural?
-No muchas, aunque sí creo que hay mujeres que están buscando otras alternativas, están buscando ser protagonistas. Yo soy optimista y creo que es una cuestión de tiempo, porque el cambio viene de abajo, viene de las mujeres. Todavía me parece que el parto respetado es para una minoría, una minoría cultural más que económica, y que está empezando a cobrar fuerza porque además son mujeres que vienen de malas experiencias, de malos partos.
-¿Esta posibilidad de elegir que tiene la mujer en el parto respetado también influye en la decisión de no permitir una episiotomía?
-Sí, también. La episiotomía es la práctica más difundida en el mundo. Tiene sus motivos pero en la gran mayoría de los partos no es necesaria. Es un corte que uno hace en el periné para ampliar el canal de parto y acelerar la salida del bebé. El fundamento de su práctica es que previene prolapsos y desgarros. Pero hoy no se sabe si los previene. Yo las trivializaba, decía “es un corte”, pero después observé que la mujer continúa con dolor en la vagina durante el puerperio. Y hay mujeres a las que les cuesta volver a retomar su actividad sexual. Cuando empecé a formarme empecé a ser más respetuoso.
-Esta clase de nacimientos abarca la posibilidad de un parto en el domicilio. ¿Es seguro parir en casa?
-Hay estudios que indican que un parto planificado en el hogar es seguro, en general por ignorancia se lo ataca mucho. Todos piensan que es inseguro y yo diría que es todo lo contrario, porque en el parto en domicilio no se va a intervenir y la mayoría de las complicaciones que vemos en los hospitales son secundarias de intervenciones innecesarias. En un parto natural no hay goteo, no hay suero, no hay anestesia, no hay una peridural. Y los que planifican el parto en el hogar seguramente tienen un equipo de salud, porque el parto es seguro pero con una asistencia, o de una comadrona, o de un médico o de dos parteras. Y en un parto domiciliario tiene que haber un plan B: es decir que pueda haber un traslado. Está en la pesquisa del profesional ver en qué momento se puede hacer el traslado. Pero es raro que un parto en domicilio se complique. Creo que un parto respetado puede lograrse en una institución, por supuesto, pero en un domicilio es donde está a pleno la fisiología verdadera.

24 de enero de 2008

no se olviden !!!

A las chicas del curso les recuerdo que nos juntamos este sabado en mi casa a ver los videos , Corrientes 477 dpto 4 de ciudad , no se olviden llamarme porque sigo sin timbre , el cel es 156114285 , y las espero entre las 10:30 y las 11 hs

18 de enero de 2008

que es el parto!!!

¿QUÉ ES EL PARTO?
Es una maldición divina? ¿Es una terrible y peligrosa enfermedad? ¿es una función fisiológica imperfecta, humillante, de orden inferior?
Si alguien saliera un buen día a la calle, casete en mano, preguntando a la gente ¿qué es el parto? la respuesta seria casi unánime: El parto es una cosa terrible, un mal momento con mucho dolor y gran peligro? ¡Menos mal que la Ciencia, a base de drogas, aparatos, intervenciones y anestesias, lo va mejorando!
Pero si se insistiera en preguntar: ¿En que consiste realmente el parto? Se obtendría la popular respuesta: No sabe/ No contesta.
En la civilización actual, la humanidad ha perdido la costumbre de pensar, de indagar, de intentar descubrir él” ¿por qué?” Y “¿para qué?” De las cosas, suponiendo que ya no hace falta hacerlo, que nos lo dan todo pensado de antemano.
Las maquinas han conquistado el mundo, nos han convertido en sus esclavos. Por eso no es extraño que la mayoría de las gentes no sepan lo que es un parto, que se tenga la idea de que, como la colada o el fregado de los platos, es un engorroso quehacer que antes ejecutaban las mujeres, pero que ahora se hace a maquina. La embarazada llega al hospital el día fijado para ello, la enchufan a gomas y cables y no tiene necesidad, ni quiere, enterarse de nada.
Si alguna tuviera la osadía y el descaro de preguntar: ¿Que drogas me meten en la sangre o en el raquis y para qué? ¿En que consiste el monitor y como funciona? ¿Cuales son sus ventajas e inconvenientes? ¿Qué es y como funciona la anestesia epidural? La respuesta seria con toda seguridad: Usted no tiene porque saber nada de nada. Para eso estamos nosotros, no intente pensar ni razonar, limítese a entregarse ciega y totalmente a quienes van a salvar su vida y la de su hijo y no pregunte como.
Aunque lo más probable es que, asustada, intimidada, por lo tremendo del trance, no se atreva a preguntar nada.
Yo creo que cada ser humano tiene capacidad de pensar y razonar; y, por tanto, derecho a preguntar y ser informado de la pura y escueta verdad, sin mentiras, falsedades ni exageraciones, sobre todo, en asunto tan importante para una mujer como el propio parto en el que, lógicamente, debería ser parte activa e informada.
¿Y que es verdaderamente el parto? He dedicado toda mi vida a este estudio (publiqué el primer libro en español, con él titulo: “El parto sin dolor”), me hice matrona, no para ganarme la vida, sino para poder investigar porqué era la única función fisiológica que en estado de salud dolía.
A mi juicio el parto es la parte más fácil y breve del largo y complicadísimo proceso de reproducción vivípara y como tal proceso esta contenido en la actividad universal del Cosmos, con la misma categoría que el movimiento de galaxias y sistemas. Sin duda hay un programa, un plan que rige el Universo y la repoblación de la Tierra, por medio del nacimiento de seres nuevos. Esto debe, por fuerza, estar incluido en el plan.
El embarazo y el parto se producen por una fuerza vital, invisible e inodora, la misma fuerza que hace girar la Tierra y trasladarse por su órbita alrededor del Sol, la misma que hace que las células de los cuerpos vivos se multipliquen y que determinadas de ellas, los “gametos”, sean capaces de transformarse en “ovocitos” y “espermatocios” que, debidamente desarrollados y madurados, originaran, al fundirse, el “cigoto”, la primera célula de un nuevo ser que posee la fuerza vital suficiente para convertirse en embrión, feto y niñ@, sin más intervención ajena que el aporte automático de los materiales de que se compone el organismo a través de la sangre de la madre contenida en la placenta.
El embarazo es la parte más difícil de la procreación y el cuerpo de la mujer lo lleva a cabo sin intervención ajena, una vez formado el cigoto que se desarrolla y crece de forma absolutamente espontánea.
¿Abandona la fuerza vital a la mujer en la última fase de la función? ¿O se la somete, innecesariamente en muchos casos, a una injerencia extraña, inútil y posiblemente perjudicial?
Consuelo Ruiz Velez- Frias

14 de enero de 2008

En fin, ya que se ponían a poner fotos “buenas de verdad” podrían haber puesto la de más abajo, que es más entrañable



“¿Quién es el mayor?” (Nunca nadie pregunta quién es el menor)
En general, las respuestas se pueden clasificar en dos posturas:
-El mayor es el que naces antes, porque lo que se toma como referencia es el nacimiento.

-El mayor es el que nace después, porque es el que se ha formado antes.
Y es que ninguna de estas dos respuestas es verdadera desde un punto de vista biológico. Pero eso en mi niñez me daba igual, que la pregunta quedase libre de una solución definitiva era la excusa ideal para asumir o no asumir responsabilidades. No importaba que la diferencia entre ambos sólo fuera de cinco minutos.
Pero bueno,,no puede saberse quién es el que se formó antes si nos referimos a los mellizos. Porque el orden de nacimiento en éstos es una cuestión que depende del lugar de la implantación de los embriones en el endometrio uterino y éste depende mucho del azar. También depende secundariamente del trabajo de parto. Por tanto, saber cual de los mellizos se engendró antes es técnicamente imposible de saber. Tampoco serviría de mucho averiguarlo, porque la diferencia máxima de tiempo entre la formación de ambos mellizos sería aproximadamente de 24 horas, que es el tiempo en el que los óvulos, tras la ovulación, serían viables para la fecundación.
Si un embrión de los mellizos se implanta más cerca del cuello uterino que el otro, éste tendrá casi todas las papeletas para nacer antes. Porque es el que está más cerca de la salida y, además, impide el paso de su hermano hasta que él no nazca. Es como estar en una habitación (bueno, más bien un zulo, por lo de las dimensiones ajustadas) y que uno estuviera más cerca de la puerta y bloqueara el paso al mismo tiempo a la otra persona que estuviera detrás.
Así que el cigoto que realice un recorrido menor, implantándome en una zona más cercana a las trompas y más lejos del cuello uterino que el otro cigoto, será, con bastante seguridad el mellizo que nazca el último.
Además, en el momento del parto, dicho cigoto (que ahora es un feto) tendrá todo el trabajo hecho durante el parto. Ya que su mellizo ya se ha encargado de abrirse paso a través del canal del parto durante la dilatación y el tiempo de salida del siguiente mellizo será mínimo.
Lo curioso del caso, es que primogénito (engendrado el primero) no es cierto, por definición, en un mellizo que nazca antes, porque no necesariamente se ha engendrado el primero, simplemente se implantó más cerca de cuello uterino o, por el trabajo de parto, descendió antes por éste. Y lo mismo puede aplicarse a los gemelos, ya que ellos se engendraron al mismo tiempo (parten del mismo óvulo fecundado).
Y si nos ponemos ya a hablar de cesáreas en mellizos, donde el orden del nacimiento depende del médico, hablar sobre quién es mayor o menor sería algo similar a discutir sobre el sexo de los ángeles.

Las patadas del bebé y su visualización en el vientre materno



Hace un tiempo un lector de este blog me preguntó sobre la veracidad de la foto del siguiente artículo:
Tu bebé se mueve en tu vientre

Sí, desde luego, tan “buena de verdad” como todas las fotos que acompañan a ésta en la sección de Bebés de Tonterías.com Ahora ya saben por qué me reía. En fin, otro caso más de ignorancia aderezada con sensacionalismEsa foto es claramente falsa. Es imposible que puedan verse los contornos de los dedos de un bebé cuando este da patadas o hace presión sobre el vientre materno. Si ni siquiera pueden verse los pies, como para que encima se vean los dedos. Y la razón está en todas las capas que se interponen entre el bebé y el exterior. Si alguien alguna vez ha presenciado una cesárea, seguro que se habrá dado cuenta de cuántas capas hay que abrir (y después suturar) para realizarla. Si las contamos todas, tenemos desde el interior hasta el exterior:
-Placenta-Útero-Peritoneo (una membrana que recubre la cavidad abodminal)-Músculos abdominales-Aponeurosis-Grasa (en el abdomen hay una gran cantidad de tejido adiposo)-Tejido Celular Subcutáneo-Piel
Con tantas capas, al hacer presión sobre ellas no se observan relieves, sino abombamientos, como en las de este gracioso video:

En fin, ya que se ponían a poner fotos “buenas de verdad” podrían haber puesto la de más abajo, que es más entrañable

Descripcion de las distintas etapas del trabajo de parto y parto!!





Falso trabajo de parto
A medida que se acerque el final de su embarazo, usted puede comenzar a notar señales y sentir síntomas de una falsa labor de parto. Éstos pueden presentarse un mes o un día antes de que en realidad usted vaya a dar a luz – sólo el tiempo lo dirá. La pregunta es ¿cómo saber cuando es real y cuándo no?
Generalmente, su médico podrá decir si usted se encuentra en labor de parto mirando su cuello uterino, para determinar si está deformado o dilatado. Con frecuencia, puede resultar difícil afirmar si de verdad usted se encuentra en labor de parto o es una falsa alarma. A continuación le detallamos algunos consejos prácticos que le ayudarán a distinguir entre una labor de parto verdadera y una falsa alarma:
Lo real (Labor de Parto Verdadera)
Después de cronometrar la duración de las contracciones, usted determina que se producen con más fuerza y con más frecuencia.
Cada contracción dura de 30 a 70 segundos, prolongándose cada vez más.
Las contracciones no desaparecen aunque cambie su nivel de actividad.
Por lo general, en la labor de parto real, las contracciones producen una sensación que se extiende hasta la región lumbar y la parte superior del abdomen.
La intensidad de las contracciones se incrementa a medida que el tiempo transcurre.
Falsa alarma (Labor de Parto Falsa)
Las contracciones siguen siendo irregulares o son esporádicas.
No hay una duración o intensidad constante y las contracciones se producen sin ningún patrón.
No hay un cambio o aumento evidente en la intensidad de las contracciones.
Puede sentir la contracción en la parte baja del abdomen, pero sin sentir que se expande hacia otras partes de su cuerpo.
El cambio de actividad afecta las contracciones.
Recuerde que la lista antes mencionada incluye las conclusiones más comunes de la labor de parto verdadera y la falsa, pero cada mamá y cada bebé son diferentes. Si usted todavía tiene dudas sobre si en realidad se encuentra en labor de parto, siempre es mejor que llame a su médico o que vaya al hospital en busca de orientación.
Los signos de una verdadera labor de parto
Si usted nunca ha dado a luz, puede asumir que “sabrá” el momento preciso que nacerá su bebé. En realidad, el comienzo de una verdadera labor de parto no siempre es fácil de identificar y los sucesos que le preceden pueden prolongarse por días. También recuerde que su fecha probable de parto es simplemente un punto de referencia—es normal que la labor de parto inicie en cualquier momento entre las tres semanas antes y dos semanas después de esta fecha.
Por lo tanto, ¿cómo sabrá que la labor de parto está comenzando? Primero, usted necesita comprender qué es el proceso de parto. En pocas palabras, esto es lo que sucede durante la labor de parto: el útero se contrae repetidamente (se tensa y se relaja), provocando que el cuello uterino se debilite (deforme) y se abra (dilate) para que usted pueda empujar a su bebé al nuevo mundo.
La labor de parto puede estar aproximándose si usted identifica uno o más de estos signos:
· Aligeramiento: Esto sucede cuando la cabeza de su bebé “baja” hasta su pelvis. De repente su vientre lucirá más bajo y podrá respirar más fácilmente que cuando su bebé estaba presionando sus pulmones. Aunque el inconveniente ahora es que él está presionando la vejiga, incrementando la necesidad de orinar. Para las madres primerizas, el alumbramiento normalmente ocurre unas semanas antes del parto. Para las madres con experiencia, probablemente éste no suceda hasta que haya comenzado la labor de parto.
· Secreciones sanguinolentas: Si usted presenta secreciones sanguinolentas o un flujo vaginal de color café, esto significa que su cuello uterino se ha dilatado lo suficiente para expulsar el tapón mucoso que lo ha sellado durante los últimos nueve meses. Esta es una buena señal, pero todavía pueden faltar días para la labor de parto en sí.
· Su bebé se mueve menos: Muchas veces, las mujeres sienten que su bebé está menos activo el día antes de la labor de parto. Nadie sabe, con certeza, porqué ocurre esto, pero una teoría es que el bebé simplemente esta ahorrando energías para el gran día.
· Su bolsa se rompe: Cuando el saco amniótico se rompe, usted sentirá que sale líquido de su vagina, goteando o a chorros. Para la mayoría de las mujeres, las contracciones comienzan poco tiempo después. Pero aunque todavía no comiencen, tan pronto usted sienta que su bolsa se rompió, infórmelo a la persona encargada de sus cuidados. En casi 1 de cada 10 mujeres, las contracciones no inician por sí solas en un lapso de 24 horas. Si esto sucede, usted puede necesitar que su labor de parto sea inducida, ya que las probabilidades de infección se incrementan una vez que se rompe la burbuja estéril de su bebé. En otras mujeres, el saco amniótico no se rompe hasta que la labor de parto está en proceso.
· Diarrea: Si usted siente la urgencia de evacuar frecuentemente y sus deposiciones son más blandas de lo normal, puede ser que la labor de parto sea inminente.
· Anidando : No hay evidencias científicas que asocien esto al inicio del trabajo de parto, pero muchas de las futuras madres sienten una repentina necesidad de “anidar”—aspiran toda la casa a las 3:00 a.m. o le dan los toques finales al cuarto del bebé – justo antes que inicie la labor de parto.
Falsa labor de parto
La mayoría de las mujeres que están esperando un bebé sienten contracciones leves antes de que realmente inicien la labor de parto. Estas son llamadas contracciones de Braxton Hicks. Puede ser difícil identificar una contracción de Braxton Hicks de una contracción real, especialmente si usted está cerca de su fecha probable de parto. Si las contracciones no provocan que su cuello uterino se dilate, entonces esto se conoce como "falsa" labor de parto. Mientras las contracciones de una labor de parto verdadera son más prolongadas, fuertes y continuas a medida que el tiempo transcurre, las contracciones de una labor de parto falsa suelen ser:
· Irregulares: Las contracciones de Braxton Hicks son esporádicas, no tienen un patrón definido y normalmente desaparecen si usted descansa o cambia de posición.
· Las siente en su vientre y en su ingle: Por otra parte, las contracciones de una verdadera labor de parto, normalmente se producen "alrededor del cuerpo", van desde su espalada hasta su vientre. Si las contracciones de Braxton Hicks la incomodan, tome un baño tibio y beba muchos líquidos para controlarlas y aliviar la incomodidad.
Cuándo llamar a la persona encargada de sus cuidados
Si siente una creciente presión en la pelvis, tiene sangrado vaginal o secreción abundante o nota una marcada disminución de la actividad del bebé, alerte a la persona encargada de sus cuidados. El/ella puede hablarle durante estos cambios y decidir si usted necesita que le practiquen algún examen.
Y, por su puesto, infórmele a su médico o partera cuando inicien las contracciones normales. Éstas pueden dar la sensación de que su útero se “está anudando” y al inicio pueden ser relativamente indoloras, pero gradualmente suben de intensidad, iniciando en la parte superior del útero y diseminándose hacia el vientre y la parte baja de espalda. La persona encargada de sus cuidados necesitará conocer los otros síntomas que usted está sintiendo, con qué frecuencia se producen sus contracciones y si puede hablar mientras éstas ocurren.
Una vez que se presentan todas las señales de la labor de parto, ¿cuándo debe ir usted al hospital? Cada situación es diferente, pero lo recomendable es que usted hable con la persona encargada de sus cuidados antes del día del parto, para decidir el mejor plan en su caso. En general, las madres que están esperando un bebé deben ir al hospital cuando sus contracciones duren 60 segundos o más y que éstas se hayan producido cada cinco minutos, por lo menos en el lapso de una hora.
Parto prematuro
Algunas veces las contracciones hacen que el cuello uterino se deforme y dilate antes de las 37 semanas de embarazo. A esto se le llama parto prematuro. Una infección uterina o vaginal, o muchos otros problemas de salud, pueden provocar un parto prematuro. Por razones aún desconocidas, algunas mujeres son más propensas a este problema que otras.
Los síntomas de un parto prematuro son similares a los síntomas de una labor de parto a término. Si usted nota alguna de las señales que preceden la labor de parto arriba señaladas o siente contracciones continuas y fuertes antes de las 37 semanas, llame inmediatamente a la persona encargada de sus cuidados. Después de examinarla para ver si su cuello uterino se está deformando o dilatando, él/ella puede recomendarle que evite las relaciones sexuales, cualquier esfuerzo y el estrés y que descanse lo más que pueda para impedir futuras contracciones.
Las tres etapas de la labor de parto
La labor de parto es descripta en tres etapas, y en conjunto éstas completan el parto y la expulsión de la placenta.
Etapa uno
La primera etapa es alcanzar la completa dilatación del cuello uterino. Ésta comienza con el inicio de las contracciones uterinas de labor de parto y es la fase más larga de la misma. La primera etapa se divide en tres fases: latente, activa y desaceleración.
· En la fase latente, las contracciones se vuelven más frecuentes, fuertes y adquieren regularidad y se presenta el mayor cambio del cuello uterino, que se adelgaza o se borra. La fase latente es la que varía más de una mujer a otra y de una labor de parto a otra. Puede tomar algunos días o unas pocas horas. Por lo general, se espera que la fase latente se prolongue de 10 a 12 horas en mujeres que ya han tenido niños y en un parto de primeriza puede durar casi las 20 horas. Para muchas mujeres, la fase latente de la labor de parto puede ser confundida con las contracciones de Braxton Hicks. Las membranas se romperán espontaneamente, al comienzo o en la mitad de la primera etapa de la labor de parto. Una vez que éstas se rompen, el proceso de labor de parto usualmente se acelera.
· La siguiente parte de la primera fase de la labor de parto es la fase activa, la cual es la fase en la que el cuello uterino se dilata con más rapidez. Para la mayoría de las mujeres ésta es desde los 3 a 4 centímetros de dilatación hasta los 8 a 9 centímetros. La fase activa es la más predecible, dura un promedio de cinco horas en las mujeres que no han tenido partos anteriores y dos horas en las multíparas (mujeres que han tenido hijos).
· Finalmente, tenemos la fase de desaceleración, durante la cual la dilatación del cuello uterino continúa, pero a un paso más lento, hasta la dilatación completa. En algunas mujeres la fase de deceleración no es muy evidente, se combina con la fase activa. Esta es también la fase de más rápido descenso, cuando el bebé se introduce más en la pelvis y más profundamente a través del canal de nacimiento.
Etapa dos
La segunda etapa es el nacimiento del bebé. Esta etapa toma unos minutos pujando en algunas mujeres y para otras puede ser normal pujar por 3 a 4 horas.
Etapa tres
La tercera etapa de la labor de parto es la expulsión de la placenta, la cual puede ser inmediata o tomar hasta 30 minutos, puede ser acelerada de forma natural amamantando (que libera oxitocina) o medicamente
Procedimientos que pueden realizarse durante la labor de parto
Una vez que usted llega al hospital en labor de parto, existen diferentes procedimientos que se le pueden practicar. Su salud y la del bebé estarán controladas mientras usted está en proceso de la labor de parto. En algunos casos, este control es necesario para que el doctor asista el parto con el uso de fórceps o ventosa obstétrica.
Control fetal durante la labor de parto
Mientras usted se encuentra en labor de parto y con el fin de velar por la salud del bebé, se controla la frecuencia cardiaca del mismo. Aunque el control de la frecuencia cardiaca del feto no evita que se presente un determinado problema, los cambios de ésta pueden ser un signo de alerta para que el doctor o a la partera adviertan que algo malo pudiera estar sucediendo.
· Auscultación: Este término se refiere cuando la partera o el médico escuchan los latidos del corazón del bebé en determinados intervalos de tiempo, durante la labor de parto. Ellos escucharán la frecuencia cardiaca ya sea con un estetoscopio (colocándolo sobre su abdomen) o un ultrasonido (el cual amplificará el sonido de los latidos del corazón, llevará un control de los mismos y los registrará después de una contracción, en determinados períodos de tiempo).
· Control Fetal Electrónico Externo : Este método consiste en atar sobre su abdomen un transductor de ultrasonido que recoge el sonido de los latidos del corazón del bebé. Éstos son grabados de manera continua en una cinta de papel. Habrá otro aparato atado sobre su abdomen: un manómetro que mide la frecuencia y la intensidad de sus contracciones. La combinación de estos dos instrumentos de medición brindará una información detallada sobre la condición de su bebé durante la labor de parto.
Parto Vaginal Asistido
Hay ocasiones en que es necesario este procedimiento para ayudar al parto, con la utilización de fórceps o una ventosa obstétrica. Los fórceps parecen dos cucharas grandes para ensalada y son utilizados por el médico para guiar la cabeza del bebé fuera del canal vaginal. La ventosa obstétrica es una copa plástica suave, similar a una copa de helado, la cual se coloca en la cabeza del bebé, adhiriéndose a la misma a través de succión. La copa tiene un asa que permite al médico utilizarla para asistir el parto a través del canal vaginal. Por lo general, la decisión de utilizar fórceps o una ventosa obstétrica es tomada por el médico.
Algunas veces, estos métodos son utilizados durante:
· Síntomas de sufrimiento fetal
· Prolongación de la segunda etapa de la labor de parto (cuando la mamá tiene que pujar para expulsar el bébé)
· Un parto difícil debido a la posición del bebé
· La madre está demasiado cansada para continuar pujando
Los estudios han demostrado que el asistir el parto con estos métodos, no representa un riesgo mayor ni para la madre ni para el bebé, en comparación con una cesárea.
Cuando se utilizan en forma adecuada, muy raras veces los fórceps o ventosas provocarán algún daño permanente en el bebé. Normalmente, las marcas de los fórceps en las mejillas del bebé desaparecerán unos días después. En muy raras ocasiones, los nervios faciales del bebé pueden ser dañados en forma transitoria y la consecuente caída de los músculos faciales casi siempre se recupera en su totalidad en unas cuantas semanas. El caput succedaneum es una hinchazón difusa del cuero cabelludo que se debe a una prolongada labor de parto. Un parto asistido con ventosa obstétrica puede dejar un caput más pronunciado, pero éste por lo general desaparecerá en unos 2-3 días.

LIBERTAD DE MOVIMIENTO EN EL PARTO





No existe evidencia ni justificación alguna para obligar a las mujeres a permanecer acostadas durante el proceso del parto. Esto, más bien, dificulta, prolonga o imposibilita la dilatación y el nacimiento. Además, provoca sufrimiento en el bebé. Se recomienda que se anime a la mujer a buscar y utilizar la posición que prefiera.
La posición acostada (boca arriba y con las piernas inmovilizadas en estribos) es la peor posición posible. Desde hace muchos años varios organismos internacionales han insistido en que no se debe utilizar esa posición debido a los riesgos que conlleva.
En los hospitales de Costa Rica siguen obligando a las mujeres a permanecer acostadas durante el parto; una posición que, como sólo las mujeres pueden saber, provoca mucho dolor. Más de 80 mil mujeres al año se ven sometidas a ésos y otros procedimientos peligrosos para ellas y sus bebés. La libertad de movimiento para las mujeres en cualquier etapa del parto está consignado como un derecho humano fundamental; el reconocimiento y disfrute de ese derecho no debería depender de la institución hospitalaria y de la decisión de un grupo de médicos, en su mayoría hombres que jamás podrán sentir y vivir la experiencia del parto.
“Las mujeres no deberían permanecer acostadas sobre la espalda durante el trabajo de parto. Se las debería estimular a caminar durante el trabajo de dilatación y elegir la postura que deseen para el momento del parto-nacimiento.” (OMS)
En los hospitales más avanzados a nivel científico y humano, donde se respetan los derechos de las mujeres y sus bebés, han dejado de obligarlas a acostarse para parir; no utilizan la episiotomía (piquete), y otras prácticas catalogadas como obsoletas y peligrosas desde hace varios años.
Es esencial que las madres y las mujeres en general tengan una voz y sientan la libertad de expresar sus opiniones y finalmente exigir el cumplimiento de sus necesidades que son derechos humanos fundamentales.
El parto humanizado significa que todas las mujeres tengan la posibilidad de vivir una experiencia enriquecedora, que todas las decisiones sobre ese especial momento sean de libre elección y que no les apliquen procedimientos basados en rutinas indiscriminadas.
Ningún procedimiento debería existir simplemente por la comodidad del personal hospitalario. El parto humanizado requiere que todas las decisiones y procedimientos sean para el bien de la usuaria, para servir las necesidades individuales y deseos particulares de la mujer.
Moverse libremente debe ser una norma, tanto en la labor de parto como en el parto ismo. Una de las claves para la humanización del parto es que las mujeres sean las protagonistas en los procesos de parto y nacimiento.
Una forma de comenzar el proceso hacia un parto humanizado es exigir que se respete la libertad de movimiento de las mujeres a la hora del parto. Quienes firmamos esta petición queremos contribuir al cambio a favor del parto humanizado. Cambiar la forma de nacer, cambiará la forma de vivir.
fuente: PRIMAL
EMBARAZO Y PARTO NORMAL
¡¡¡ No tengas miedo!!!
Por Leilah McCracken (traducción de Maria Begoña Freijeiro Sabater)
" ¡No tengas miedo! ¡El nacimiento es tuyo para darlo! ¡Reclámalo por ti misma! "- Chris Griscom
¡No tienes que tener miedo del parto! ¡Por favor! Tu cuerpo sabe qué hacer. Vienes de una larga estirpe de mujeres que dieron a luz maravillosamente. Las mujeres de hoy son el culmen de la evolución humana, cada una de nosotras es el resultado de nuestros ancestros, que podían parir perfectamente. Si tenemos pelvis pequeñas, también las tenían nuestras antepasadas… no existe eso que llaman desproporción céfalo-pélvica. Si tenemos embarazos muy largos, también los tuvieron ellas… no existe eso que llaman embarazo "salido de cuenta"s… existe "la duración adecuada". ¡El nacimiento no es un evento médico! Es un acontecimiento privado y sensual. Yo solía temer el parto... pero ahora ¡me muero de ganas de volver a parir!
Mejor que te sientes para escuchar lo que te voy a decir. Un orgasmo es un crescendo de hormonas, y la culminación de la estimulación sensorial. También lo es el parto. La sensación del parto se percibe como una enorme contracción orgásmica, especialmente un orgasmo experimentado al final del embarazo: esa contracción enorme, pulsátil, estrujante, se siente exactamente igual que las sensaciones del parto. Sólo que las sensaciones del parto son más intensas: el nacimiento es un apretón orgásmico cada vez más insistente, arrolladoramente poderoso.
Nuestra sexualidad secreta define qué clase de ambiente para el parto deberíamos crearnos. ¿Necesitas estar sola para tener un orgasmo? , ¿o a solas con una persona a la que amas y en la que confías? Yo sí; no puedo hacer una exhibición de mi sexualidad, y no puedo hacer una exhibición de mis partos. No puedo abrirme cuando dedos extraños están dentro de mí y cuando luces cegadoras brillan sobre mí. Mi parto es privado e intenso, oscuro y secreto. Pero no siempre lo creí así…
Recuerdo que estaba aterrorizada antes del nacimiento de mi primer hijo. Paseaba mirando a las mujeres con niños, y pensaba "bueno, ellas han sobrevivido al parto." Estaba convencida de que resultaría herida de alguna manera, y de que el dolor seria insoportable.
¿Y sabes qué? Yo tenia razón: fui herida, y el dolor fue mucho peor de lo que incluso yo nunca podría haber imaginado. Después de que mi hija naciera, me estremecía recordando su nacimiento… me preguntaba qué habría hecho de antemano, si hubiera sabido lo profundamente doloroso que resultaría.
Pero el trauma de su nacimiento fue innecesario. La mayor parte de mi sufrimiento fue "yatrogénico", causado por el médico. Me hicieron muchas intervenciones que ahora sé que magnifican y distorsionan cruelmente el dolor: me pusieron un gotero con oxitocina, que causa contracciones atroces, y que me hizo sentir como una inválida indefensa empujando un gotero. Me pusieron un enema, me hicieron innumerables tactos, monitorización fetal constante, hurgando innecesariamente dentro de mí, gente observándome y acosándome obsesivamente. Se me negó comida y agua. Recuerdo con cuánta frialdad me trataron las enfermeras, y los olores pútridos del hospital que respiré y que hicieron que las contracciones dolieran incluso más. Recuerdo las camas duras, escuchar los gritos de otras mujeres, y que me dijeron que anduviera sin parar y exhaustivamente para "que se pusiera en marcha la cosa." Se esperaba que yo hiciera una prestación, y se me clavaban agujas cuando no cumplía las expectativas. Mi cuerpo ya no era mío, pertenecía a las enfermeras, a los médicos, a la máquina médica.
Ahora recuerdo el nacimiento de mi hija y pienso "¿ por qué no elegí simplemente un parto en el agua en casa? ¡Habría estado tan cómoda, tan feliz!" Oh, sí.. con una matrona sabia y cariñosa atendiéndome (como mi Gloria), mi parto habría sido, con diferencia, mucho menos doloroso, y habría sido también más fácil para el bebé. Mi matrona no me habría inducido veinticuatro horas después de que se rompiera la bolsa de las aguas, porque ella no me habría contaminado con tactos. Sí.. ella habría dicho "despacio y con cuidado es mejor, cariño", y no me habría clavado agujas y catéteres en el cuerpo. Me habría animado a que comiera y bebiera. Mi matrona habría sabido cómo se supone que evoluciona un parto normal, y habría sabido también que el parto sólo se desarrolla con normalidad si se le deja que empiece y termine a su propio ritmo.
La mayoría de los médicos, cuando se trata de parto normal, en realidad, no saben lo que hacen. Muchos doctores creen de corazón que salvan a las mujeres del parto en sí mismo, con su intervencionismo y sus medicamentos. Realmente están convencidos de que el parto es la anomalía peligrosa y terroríficamente dolorosa que ven tan a menudo, y que su intromisión salvará a las mujeres de este trauma. Pero los partos que las mujeres tienen en hospitales no son, en su mayoría, los partos que la naturaleza había designado para estas mujeres... son un reflejo puro y duro de la medicina moderna. Los riesgos que se ven tan a menudo en el hospital son creados de manera abrumadora por el mismo ambiente hospitalario. El parto funciona, es sólo que no funciona bien allí. Realmente es una maravilla de la evolución humana que las mujeres sean capaces de parir incluso en hospitales, en los que intervencionismo y dolor son la siniestra norma.
Como reacción a la idiotez médica, muchas mujeres eligen partos domiciliarios sin asistencia. Esto quiere decir tanto no tener a nadie como testigo del proceso del parto, excepto la pareja implicada en la creación del bebé, como estar rodeados de amigos y familiares pero sin personal especializado que participe activamente en el proceso. Y, a veces, a las mujeres les gusta parir totalmente solas. El parto sin asistencia es una opción muy poderosa. Sin nadie que interfiera de ninguna manera en el parto, ni físicamente ni verbalmente, ni siquiera psíquicamente, los partos pueden desarrollarse con gran facilidad y eficiencia. Las mujeres que eligen partos sin asistencia parecen resurgir sobrecogidas de su propio poder y capacidad, se sienten profundamente bendecidas, y enamoradas del parto.
Pero hay una gran precaución que las mujeres deben considerar antes de planear partos sin asistencia.. y es calcular con cuidado el peso de su propio miedo. A veces, incluso con un montón de preparación durante el embarazo, las mujeres reaccionan con mucho miedo en el proceso del parto. Como resultado, la percepción del dolor puede magnificarse considerablemente y causar todo tipo de problemas evitables.
Conozco a varias mujeres que estaban planeando partos en casa sin asistencia, pero terminaron trasladándose a hospitales a causa del dolor extremo. Estas mujeres no eran neófitas del parto; una mamá incluso estaba esperando su séptimo hijo. En su caso, el miedo al parto se había ido deslizando de modo inadvertido al final de su embarazo. A causa de él, no comía bien, no podía dormir, incluso vomitaba. Cuando llego la hora de parir, todo esto la había debilitado considerablemente. La debilidad y el miedo hicieron sus sensaciones del parto insoportablemente intensas, y esta mamá, que abrazaba de manera tan apasionada la idea del parto en casa sin asistencia, corrió al hospital y suplicó una epidural.
A continuación pasó a tener la peor experiencia del parto de toda su vida. Fue un objeto de estudio para estudiantes, sufrió interminables intervenciones que no pudo evitar, al sentirse demasiado indefensa (estaba, de hecho, demasiado indefensa), el personal del hospital la trató con ira y asco a causa de su elección de parto en casa y "falta de controles prenatales".
Mi amiga debería haber tenido un plan B. En concreto, alguien que pudiera ir a su casa para ayudarle, si así lo necesitaba. Alguien que conociera bien el proceso del parto, por ejemplo, una matrona. No, su marido no le fue en realidad de mucha ayuda. Visto desde la superficie, parecía que él hizo todo lo que se suponía que debería haber hecho: sujetó su mano, le dio "apoyo", cedió a sus deseos cuando ella insistió en ir al hospital. ¡Pero esta no era la ayuda que ella necesitaba! Ella necesitaba una voz firme, y a la vez cariñosa, que le dijera que sí, duele, pero que todo iba bien y que daría a luz en casa, tal y como había planeado durante meses. Esta voz le habría dicho a mi amiga que su parto era seguro y hermoso.
Esta voz firme habría tenido una mano firme, también. Una mano que habría masajeado su cuerpo asustado y dolorido, de maneras que habrían aliviado y quitado algo del dolor. La mano habría sabido también cuándo traerle algo de beber, o un trapo frío para el rostro, y habría estado a su servicio con amor y respeto profundo. Esta mano no habría agarrado el volante en una carrera frenética al hospital. Habría ayudado a mantener a mi amiga en casa para su parto, lejos de los ojos de todos esos estudiantes de medicina y de los instrumentos de tortura neonatal con que castigaron a su pobre hijo en el hospital ( para empezar, el aparato de monitorización fetal, el alambre que se atornilla en la cabeza de un bebé). La matrona también habría ayudado a mi amiga durante su embarazo a alimentarse bien y cuidarse mejor.
Si eliges el parto sin asistencia, debes planear bien y trabajar con cuidado para prevenir problemas. Asegúrate de que estás comiendo muy bien, eso significa poco o nada de azúcar, nada de chocolate ni productos de harina refinada, que pueden ser tóxicos para el bebé. Evita los zumos de frutas, son demasiado ricos en azúcares naturales. Compra sal marina rica en minerales, en vez de sal refinada, y condimenta al gusto. No permitas la anemia, tener bajo el hierro en la sangre no sólo puede hacer el embarazo más cansado y difícil, también puede hacerte más susceptible a los riesgos de parto prematuro y hemorragia postparto. Consulta el apéndice al final del libro, contiene información crucial sobre el papel preventivo de la dieta durante el embarazo.
El ejercicio también es esencial para prevenir problemas. Apoya todo el sistema cardiovascular, mantiene la presión sanguínea baja, disminuye la posibilidad de desarrollar diabetes gestacional, y ayuda en la eliminación natural de toxinas del cuerpo. Las mujeres que hacen ejercicio de manera regular en sus embarazos llegan al momento del parto más sanas, y, además, se sentirán mejor y tendrán mejor imagen de sí mismas después del parto. Andar es estupendo, nadar es óptimo, haz aquello, sea lo que sea, que te hace sentirte bien a ti, hasta el mismo final del embarazo. Para un embarazo saludable, tan importante como el ejercicio es descansar mucho: duerme todo lo que puedas, haz más ligera tu carga de trabajo y encuentra maneras de reducir el ruido y el estrés en tu vida.
Puede que te descubras impacientándote por el parto, y considerando la posibilidad de inducirlo "naturalmente" con sustancias como aceite de ricino, aceite de onagra, o infusiones de Caulophyllum Thalicroides y Cimicifuga Racemosa. ("Inducción natural": una contradicción genuina, ¡si es que de verdad se pueden unir dos palabras de significado opuesto!) Pero cualquier inducción es un pobre sustituto de la paciencia: estáte avisada de que las inducciones naturales pueden causar trabajos de parto largos, erráticos, difíciles.. y no se ha probado en absoluto que sean seguras para el bebé. Aumentan la probabilidad de que el bebé trague meconio en el útero, y la posibilidad de tener que ser transferida al hospital para el parto. La matrona Gail Hart comparte su sabiduría acerca de dejar que los partos sucedan a su propio ritmo en el artículo de "Midwifery Today" llamado "The Birthkit" (otoño 2000): "Hay una especie de combinación química que pone en marcha el parto. Todo tiene que estar alineado de la manera correcta para revelar una buena marcha de trabajo de parto. Cuando interferimos con esto, el resultado puede llegar a ser tan frustrante como usar una combinación errónea de números para abrir una caja fuerte". Recuerda que cada día dentro de ti es un regalo precioso que sólo tú puedes darle a tu bebé.
Muchas mujeres experimentan la rotura espontánea de membranas antes de que comiencen las sensaciones del parto. En este caso, se necesita extremar los cuidados para evitar que se produzca una infección. Consulta el final del libro para saber más sobre precauciones especiales a tomar. Si las aguas se rompen antes de la semana 38, esto podría ser señal de una infección de estreptococo del grupo B que es peligrosa. Deja que médico o matrona de referencia sepa de inmediato que las membranas se han roto. (Cuando los bebés nacen prematuros, recuerda que el calor es importante para mantener al bebé sano. Cubrir al bebé inmediatamente después de su nacimiento, mientras está sobre la piel cálida de la madre, con toallas que acaban de sacarse de la secadora marca una profunda diferencia. También es importante darle de mamar tanto calostro como el bebé quiera tomar, y, además, un bebé prematuro puede que necesite aporte extra de oxígeno.)
Para tu parto en casa, ten a mano montones de toallas y mantas, más de las que nunca pensarías que podrías necesitar. Compra algunas compresas de las que sirven para controlar escapes de orina, para absorber los fluidos del parto. Hay unas planas y rectangulares que sirven perfectamente, y son desechables. Ten peróxido de hidrógeno a mano para evitar manchas de sangre, ¡esta sustancia quita la sangre de todo! (Vierte un poco, deja que haga espuma, y entonces sécalo con un paño. ¡Sin frotar!)
Almacena alimentos saludables y nutritivos para el momento justo después del parto (tendrás mucho hambre), y compra muchos cartones pequeños de zumo también, son fáciles de beber, y te aportarán muchas de las vitaminas y azúcares que necesitarás en esos momentos. Ten preparadas botellas de agua con pitón para que sea más fácil beber, tanto durante el parto como para tener después a tu lado en la cama. Recuerda mantenerte bien hidratada en todo momento, y ¡descansa muchísimo!
Cuando planees el parto, considera lo importante que será para ti tener privacidad. Evita que haya mucha gente en el área donde vas a parir; los partos tienden a ser largos, complicados y agotadores cuando hay demasiada gente involucrada. La matrona Gloria Lemay dice: "El parto humano es el parto de un mamífero. Una gata pariendo a sus gatitos es un buen modelo a imitar en cuanto al ambiente idóneo para un parto humano: un platillo con agua, oscuridad, un montón de jerseys, silencio, soledad, privacidad, a salvo de los predadores. Cuando se da este ambiente, el 99.7% de las gatas parirán a sus gatitos sin problemas. Las complicaciones del parto, especialmente para una madre primeriza, son a menudo el resultado de alteraciones intentando ayudar en algo que simplemente necesita tiempo y privacidad para desarrollarse como es debido.
Como el doctor Michel Odent, famoso obstetra francés, siempre dice: "Lo más importante es no molestar a la mujer que pare. Molestar a menudo aparece disfrazado de "ayudar". Hacer preguntas a la madre, animarla verbalmente de manera constante, conversaciones paralelas en la habitación, flashes que se disparan… hay tantas maneras de distraer a la madre de su trance cerebral inmemorial (necesario para una expulsión suave del bebé), y atraerla al mundo presente (que hace que pase a usar el neo-córtex, lo cual perturba un parto suave)".
Si vas a parir por primera vez (o vas a tener tu primer parto vaginal después de cesárea), recuerda que puede que se necesite bastante tiempo para que la cabeza del bebé se amolde. Gloria cuenta sus observaciones y experiencias con madres primerizas en la segunda fase del parto:
"Cada sensación expulsiva da forma a la cabeza del bebé para que se adapte a los contornos de la pelvis materna. Esto puede llevar tiempo, y hará falta mucha paciencia, especialmente si el bebé es grande. La adaptación del cráneo del bebé debe hacerse con el mismo cuidado y suavidad con que Miguel Angel aplicaría escayola para dar forma a una estatua. Este trabajo de dar forma, a menudo, tiene lugar durante un cierto tiempo en la zona media de la pelvis, y es erróneamente interpretado como que "el bebé no baja", "detención/estancamiento" o "falta de progresión" por aquellos que no pueden apreciar el arte. En ese momento les digo a las madres: "Es normal sentir que el bebé se atasca… su cabeza se está estirando y cogiendo un poco más de forma con cada sensación… de repente sentirás que ha bajado." Y esto es exactamente lo que pasa. Si se le da tiempo a amoldarse, la cabeza del bebé aparece de repente. Esta progresión no es linear, y no ocurre en períodos de descenso. A menudo, la madre puede dormir profundamente entre sensaciones, y esto es de mucha ayuda para recargar sus baterías y permitir el amoldamiento suave de la cabeza del bebé. El bebé es un participante activo y no debe ser empujado ni forzado fuera del cuerpo de su madre hasta que él o ella estén preparados para hacer su aparición.
En su libro "Ocean Born - Birth as Initiation" (1989), la matrona Chris Griscom describe cómo experimentó el permitir a su hijo que saliera de su útero empujando por sí mismo. "(Le pregunto) al cuello del útero qué color necesita para abrirse fácilmente, el color aparece como un relámpago delante de mis ojos, y yo empiezo a visualizarme a mí misma bebiendo ese color, que pasa directamente al cuello del útero. Siento una respuesta sutil, pero inmediata. Algo se acelera ahora. El bebé está bajando, a medida que he empezado a soñar. Fuera de la órbita del tiempo. Duermo en el mar, hasta que lo siento surgir con la contracción. Emerjo como un delfín, y vuelvo a sumergirme. El nacimiento se acerca. Me inundo de gratitud por la facilidad de esta travesía, y me siento salada, lágrimas a cámara lenta trazan el contorno de mi cara. Como una piedra gigante, la presión de su cabeza sobrecarga mi suelo pélvico. Con todo mi poder, empujo la piedra… Sí, esa piedra soy yo misma también. El movimiento me atrapa y me siento lanzada más y más deprisa…. Una explosión de luz… Veo la barriga de un Buda enorme, soy propulsada dentro de ella… La emoción me embarga Felicidad. Extasis"".
Hay un lugar que puedes alcanzar dentro de ti misma donde hay paz en medio de las sensaciones poderosas. Con cada ola profunda del parto, respira, y siente cómo te deslizas hacia la somnolencia. Jadea ligeramente y contempla algo bonito, o cierra los ojos y mira los colores que las sensaciones generan en tu mente. Concéntrate por completo en tu cuerpo que se abre, no permitas conversaciones ligeras a tu alrededor, no dejes que nada te distraiga del poder que se está desdoblando dentro de ti. Perder la pista de donde estás puede arrojarte a un mar embravecido, permanece muy pendiente de cada sensación. A mí me encanta ponerme de rodillas en mis partos. Mi pelvis se abre con toda prontitud si estoy de rodillas y apoyada en algo (o alguien) suave. En mi sexto parto, me encantó la sensación de los jerseys de fibra polar que mis ayudantes llevaban. Gime y vocaliza sin reparos de la manera que te haga sentirte bien. Mi marido siempre puede adivinar lo cerca que estoy del momento del nacimiento porque mis jadeos y suspiros rítmicos se hacen progresivamente más altos, y, mientras me concentre en mis sonidos, en la fibra polar, mi respiración, mi barriga que se hace más blanda y lo bien que se está de rodillas, no percibo las sensaciones intensas como "dolor". El parto no es cuestión de trabajo duro y esfuerzo agotador, es un acto de entrega, de liberación, y de abrirse.
Asegúrate de que tu pareja no manipula de ninguna manera al bebé durante el parto. No debe tocarlo, nunca, hasta que el bebé haya nacido, y aún entonces, sólo con la delicadeza más absoluta. Los bebés, durante su nacimiento, están en el momento más vulnerable de su vida, incluso el estirar demasiado fuerte de los hombros puede tener como resultado la parálisis de Erb, un tipo de parálisis del brazo. (Que el nacimiento sea lo más suave posible es una espléndida razón para parir en casa: a los bebés se les hace daño como si fuera una rutina en los partos hospitalarios). Si cualquier parte del cuerpo del bebé se presenta antes de la cabeza, como el trasero o los pies, no empujes, deja que tu bebé se deslice hacia afuera a su propio ritmo. Esto asegurará el parto de nalgas más suave posible. Las matronas y médicos de antaño tenían un dicho: "Las manos lejos del nalgas." Si el cordón está enrollado alrededor del cuello, deslízalo sobre la cabeza del bebé o, simplemente, desenróllalo haciendo rodar al bebé después de que haya nacido.
Tan pronto como el bebé haya nacido, acércalo inmediatamente a tu cuerpo, esto es muy importante, para ambos. En ti desencadena una fantástica cascada de hormonas que ayudan a que tu útero se retraiga perfectamente y deje de sangrar. Para el bebé, es el abrazo más importante que nunca recibirá en su vida, el que le enseña cómo hacer todos los demás.
Hay que mantener calientes y secos tanto a la madre como al bebé. Asegúrate de antemano de que tu pareja sepa envolverte acogedoramente con sábanas y mantas de franela absorbentes. Intenta practicar durante el embarazo cómo quieres que tu pareja te trate después del parto. Haz unos cuantos "ensayos" de como deberá cubrirte y mantenerte caliente. La iluminación deberá ser suave.
No te preocupes demasiado por la limpieza justo después del parto. Este es el momento más hermoso, primario, especial de tu vida: ¡tu bebé acaba de nacer! Disfruta los fluidos, los olores y la majestuosidad animal del parto como se supone que debe suceder: con amor, en privado, y en su propio elemento: en casa. Después del parto, asegúrate de que venga alguien a quien quieres y en quien confías para cerciorarte de que estás bien atendida. Necesitas estar cómoda, bien alimentada y sentirte protegida. Aquí es donde muchos de nuestros compañeros pueden tropezar. Son ayudantes magníficos durante el parto, pero pueden sentirse perdidos después, cuando se les pide que nos protejan y mimen mucho más de lo que quizá son capaces. Muchos hombres tienen limitaciones en cuanto a su capacidad de dar, y es la responsabilidad de la mujer que pare asegurarse de tener alguien a quien pueda llamar para que sus necesidades postparto se cumplan. Y recuerda, NUNCA cortes el cordón antes de que salga la placenta. La sangre del cordón puede ser la tabla de salvación para un niño, es su fuente de oxígeno antes de que pueda respirar, así como el aporte de un montón de nutrientes que le mantendrán sano durante toda su vida. Una buena forma de saber si el cordón está listo para ser cortado es esperar hasta el alumbramiento de la placenta, entonces pregunta al bebé con tu corazón si está preparado para que se corte el cordón. El bebé te lo dirá.
Un número cada vez mayor de gente elige no cortar el cordón en absoluto y tener un nacimiento "de loto". La placenta permanece pegada al bebé hasta que el cordón se cae de forma natural, normalmente en 3-7 días. (Esto es perfectamente seguro. Los capilares del cordón se atrofian y secan dentro de las primeras 24 horas). Los nacimientos "de loto" son hermosos, dejan al niño con un sentimiento de plenitud para toda la vida, y, según dice la madre de un bebé con un nacimiento "de loto": "se dice que esta práctica ancestral permite una transferencia completa de energías de la placenta al bebé, acelerando así su desarrollo emocional, mental y espiritual". Los nacimientos "de loto" aseguran también que sólo visiten a la madre y al bebé las personas que realmente son bienvenidas dentro de este nivel de intimidad, manteniendo intacto el carácter sagrado de los días de recién nacido.
Si eliges cortar el cordón, átalo en dos lugares diferentes, a unos centímetros del ombligo del bebé. (Compra un paquete de cordones blancos de zapatos para bebés para ello). Entonces, con tijeras afiladas, previamente hervidas, corta el cordón con cuidado. Asegúrate de que no salga sangre del pequeño extremo que queda adherido al bebé. Si es necesario, ata un segundo nudo con hilo dental para parar la sangre. Y recuerda poner después tu placenta en la nevera para almacenarla antes de enterrarla (una buena opción es dentro de un recipiente de helado, aunque uno de cerámica seria lo ideal). Al final del libro encontrarás un ritual para enterrar la placenta.
En cuanto al cuidado del ombligo, no se necesita hacer absolutamente nada. Limpiarlo con alcohol, peróxido, agua oxigenada u otros mata-gérmenes lo que hace realmente es interferir con el proceso de curación. El área puede que huela un poco mal o parezca algo pegajosa justo antes de que se caiga el trozo de cordón, pero esto es normal. La única preocupación que uno podría tener es si la piel alrededor del ombligo se pone muy roja, y la rojez empieza a extenderse más. Esto es poco frecuente, y podría ser señal de una infección sanguínea. Entonces hay que ver a un médico o matrona.
Amamanta a tu bebé tan pronto como él desee. Si el bebé es muy grande, asegúrate de que mame tan pronto y tanto como sea posible, para prevenir la hipoglucemia (bajo nivel de azúcar en sangre). Durante las primeras semanas puede que tu bebé quiera mamar sin parar, hazle caso y dale de mamar tanto como necesite. No tendrás problemas por falta de leche si escuchas las pistas que te dé tu propio bebé sobre su hambre.
Inscribir a tu bebé en el Registro Civil después de un parto sin asistencia puede ser un lío. Es buena idea ponerse en contacto con la oficina local del registro por adelantado para averiguar qué pasos hay que seguir. Es posible que tengas que ver a un médico durante el embarazo para que pueda certificar legalmente el nacimiento. Si éste es el caso, ten valor cuando le visites, recuerda que sólo le ves por el papeleo, no para que te dé sermones ni te asuste contándote lo peligrosos que le parecen los partos en casa. Entérate de la tasa de cesáreas en tu zona (que puedes obtener del Instituto Nacional de Estadística) y recuérdale que las matronas de parto en casa(las profesionales menos intervencionistas) tienen menos de un 5% de cesáreas, y mucho mejores resultados en general que los médicos o enfermeras. Lee documentación impresa referida a los peligros de las cesáreas y los partos medicalizados antes de la visita, para sentirte más segura de ti misma. (Algo de Nancy Wainer o Henri Goer es siempre una apuesta segura, mira la bibliografía). También, ofrécele que ponga por escrito que él de ninguna manera te animó a tener un parto en casa. Los médicos tienen miedo de acabar en el juzgado, y puede que necesites tranquilizarle, asegurándole que asumes toda la responsabilidad de tus propias decisiones.
Se puede confiar tranquilamente en que un parto se desarrolle con normalidad, y un parto sin asistencia es la elección lógica, intuitiva para muchas de nosotras. Elige un parto sin asistencia con dignidad, orgullo y poder, pero prepara un plan B. Preocúpate por conocer alguna matrona, o algún amigo/a que sepa de partos a quien llamar en caso de que necesites ayuda, o en caso de que el miedo, el dolor o el estrés haga que quieras correr al hospital. Incluso si terminas pariendo con más gente a tu alrededor de lo que habías planeado, todavía habrás parido segura y con dignidad en casa.Las matronas pueden ser un elemento muy valioso en el embarazo. Muchas de ellas transmiten una sensación de unidad con todas las mujeres del mundo. Cuando una mujer es atendida por una matrona tradicional, puede sentir la conexión con toda una rica tradición de mujeres sabias, sintiéndose así menos vulnerable y menos sola. Una matrona sabia conoce muchas técnicas que te ayudarán en tu parto: ella habla suavemente y de manera tranquilizadora, y puede ser el "puente sobre aguas turbulentas", si eso necesitas de ella. Lleva consigo mantas cálidas y limpias y trapos suaves, conoce de manera profunda e íntima cómo se desarrolla un parto, y puede ayudarte en cada una de sus fases. Su bolsa de matrona está llena de consuelo, como son caramelos duros, aceites de masaje, cremas aliviadoras, tés útiles, incluso lleva gomas para el pelo para mantener el cabello despegado de tu cuello húmedo. Si le tienes mucho miedo al parto, tenerla a tu lado puede reducir significativamente el estrés que sientas, y ayudarte a sentirte segura y querida, con lo que experimentarás menos dolor a causa de calambres y contracciones.
También se encuentra consuelo en su habilidad para responder a dificultades inesperadas, puedes confiar en que te ayude si necesitas un poquito de cuidado extra. Lleva consigo medicamentos, como equipo de sutura y oxígeno, aunque la mayoría de mujeres nunca tendrán necesidad de ellos. Y, si fuera necesario, sabrá cuando trasladarte al hospital si verdaderamente necesitas de la ayuda que sólo la medicina puede proporcionar.
Antes de decidirte por una matrona en concreto, asegúrate de que sus creencias y su práctica refleja lo que quieres de un ayudante. Su porcentaje de traslados al hospital debería ser muy bajo, alrededor del cinco por ciento. Cuando elijas tu matrona, pregúntale sobre esto, además de sobre con qué frecuencia realiza tactos, comprueba el latido fetal y otros procedimientos molestos durante el trabajo de parto. Alguien que comprueba con demasiada frecuencia es probable que sea alguien que tiene demasiada prisa en trasladarte al hospital. De hecho, si una potencial matrona insiste en comprobar el cuello del útero de alguien el mismo segundo que ve que comienza el trabajo de parto, esa matrona no es para ti, ya que los tactos son una manera de ralentizar el parto, cuando no de pararlo por completo. Pide referencias a otras madres antes de decidirte a aceptar los servicios de una matrona, y pregúntale si tiene videos de algún parto para poder verla en acción.
Pregunta también sobre sus creencias en lo concerniente a inducciones "naturales" y ruptura de membranas, y aléjate de ella si no confía en que el cuerpo femenino puede parir a su manera, y a su propio ritmo. El doctor australiano John Stevenson dice sobre sus propias experiencias en lo relativo a bebés postmaduros: "En los ocho años en que atendí partos en casa como médico colegiado, de los 1.190 que tenia previstos atender, tuve 106 bebés postmaduros (de más de 42 semanas) de los cuales tres nacieron a las 48 semanas, unos cuantos más a las 46 semanas, y muchísimos nacieron a las 44 semanas. A todos estos bebés les ha ido muy bien. De estos 106 bebés, sólo uno cumplía la definición de libro de texto de postmaduridad, pareciendo un viejecito arrugado de piel manchada, pero ese bebé estaba tremendamente alerta, e insistía en observar la habitación en vez de mamar. Lo que me decidió a no hacer inducciones a causa de postmaduridad fue una de las primeras madres que atendí en mi carrera como médico de partos en casa. Ella rechazó la inducción a pesar de mi ansiedad, llegó a las 44 semanas y media y parió a un bebé regordete y rosa, fuerte y saludable, sin ningún signo de postmaduridad en absoluto. Los bebés maduran a ritmo diferente, no exactamente a las 40 semanas, del mismo modo que nosotros los adultos no nos volvemos todos seniles a los setenta años." ("The Birthkit", otoño 2000).
El doctor Stevenson también aconseja a los futuros padres no decir a familia y amigos la fecha probable del parto, sino ser vagos en cuanto a la fecha, hablar de "temporada probable" para evitar ser molestados por conocidos nerviosos llenos de buenas intenciones.
Puede que te sientas aterrorizada por tu próximo parto y hayas leído vorazmente todo lo que pudiste encontrar sobre embarazo y parto, que frecuentemente son libros terroríficos sobre el parto escritos por médicos, el forraje típico que se encuentra en las librerías. ¡Pero conocer unos cuantos términos médicos y saber un poco sobre procedimientos hospitalarios corrientes no te educa sobre el parto normal! La mayoría de los libros sobre parto contienen sólo verdades a medias y documentación muy pobre en lo concerniente a los peligrosos efectos secundarios de medicamentos y procedimientos comunes. La mayoría de los libros hablan de "hacer elecciones", pero rara vez aclaran los efectos que estas elecciones tienen en el bienestar materno y fetal. No pueden hacerse "elecciones" de manera libre y con conocimiento de causa si éstas se basan en verdades a medias y en investigaciones de las que se ocultan evidencias. Dile a tu matrona que te recomiende o te preste mejores libros sobre el nacimiento. (Pídele que te preste algunos videos también, muchas matronas tienen videotecas enteras de partos maravillosos para enseñar a sus clientes).
Cuando hayas elegido una matrona, asegúrate de que te sientes completamente a gusto con ella. Puesto que las contracciones del parto pueden compararse con contracciones orgásmicas, cuestiónate si te sientes cómoda hablando con ella de sexualidad. Con mi matrona, el sexo nunca fue un tema tabú y eso afectó la franqueza con que me relacionaba con ella.
Respeta los consejos de tu matrona (especialmente los relacionados con dieta e ingestión de sustancias) pero no sientas que eres su "paciente". Eres, sin ninguna duda, su igual. Te mereces todo el respeto e igualdad a la hora de decidir contando con información en cuanto a los posibles tratamientos durante el embarazo y el parto. Págale por completo por su trabajo tan pronto como puedas. Y cuando hagas tu selección de matrona, recuerda que la práctica de atender a una mujer en el parto es un honor sagrado, cualquiera que lo haga para ganarse la vida, mejor que lo haga con amor y respeto por el parto.
Algo que posiblemente te ayude a calmar un buen número de tus miedos sobre el parto es tener amigas con las que puedas hablar y que consideren el parto un evento hermoso y agradable en la vida, en vez de pensar que es "el peor dolor de tu vida". Hay muchas listas de correo maravillosas y grupos de chat llenos de mujeres así, ve a la página de recursos de mi sitio web para un listado de algunos de ellos (www.birthlove.com/pages/resources.html). Para encontrar apoyo local para el parto en casa, intenta ponerte en contacto con cooperativas de alimentos orgánicos, organizaciones feministas, grupos de escuela en casa, grupos de apoyo a la lactancia, librerías de temas metafísicos, revistas de salud natural, grupos activistas o ecológicos.. mira dondequiera que las mentes "alternativas" se encuentran. Y pide a las matronas y doulas referencias de madres que han tenido partos en casa, pues a la mayoría de estas madres les encanta compartir sus experiencias y su sabiduría con otras mujeres.
Así que ¿por qué a tantas de nosotras nos asusta el parto? ¿Por qué es tan difícil librarse de ese terror paralizante? Gloria Lemay lo explica más o menos de esta manera:
"Si la gente en las películas y la tele necesitaran cuidados médicos avanzados, reanimación, palabras de aliento, y sufrieran dolores extremos cada vez que fueran al servicio, tendríamos una sociedad entera de gente que estaría asustada de hacer de vientre. Habría especialistas en "inducción de la caca". La gente asociaría ir al servicio con agonía y muerte, y necesitaría montones de intervenciones especiales sólo para realizar esta función tan básica entre todas las funciones biológicas".
Sí, e imagina intentar hacer caca con alguien que esté allí de pie gritando "¡empuja, empuja!" Lo último que nuestro intestino haría es relajarse y abrirse, ¡se cerraría de golpe! De forma muy parecida a como nuestro cuello del útero hace si estamos estresadas antes de parir (tanto el ano como el cuello del útero son esfínteres). Esto es una manifestación del fenómeno de "lucha o escapa", que quiere decir que no queremos que nuestros bebés ni tampoco otros productos menos agradables de nuestro cuerpo salgan de nosotros en momentos de extremo estrés o peligro. Así que cerramos nuestros cuerpos y esperamos hasta que las cosas estén lo suficientemente tranquilas para dejarnos llevar en un ambiente de calma y seguridad.
Gloria dice aún más "Los humanos son únicos en su sufrimiento. Ningún otro animal sufre tanto en el parto como nosotros, y esto se debe a que nosotros disponemos del lenguaje. Nos contamos unos a otros acerca de las generaciones de dolor que venimos sufriendo, y la historia crece como una bola de nieve cuesta abajo hasta convertirse en algo terrorífico."
Piensa en todas las mujeres del mundo que han parido alguna vez, y en aquellas que parirán al mismo tiempo que tú. Tú eres una de ellas. Tu cuerpo es el resultado de intrincado ajuste evolutivo y puede manejar el parto sin problemas de ningún tipo. Todas las mujeres que viven hoy ida están aquí a causa de nuestros ancestros que eran perfectamente capaces de parir, confía en la perfecta evolución del parto. O, si lo prefieres, confía en que Dios te ha dado el poder de concebir hijos estupendamente y sin intervención. Eva parió en el Paraíso, María parió en un establo, y tú también puedes parir en tu propio lugar perfecto.
El poder del parto está dentro de ti. Nadie tiene el derecho de robarte tu parto. El nacimiento es tuyo para darlo, pero recuerda que nadie puede darte un parto perfecto, debes reclamarlo por ti misma, y exigir que se respete tu autonomía.
Extraido del libro "Resexualizing childbirth" de Leilah McCracken

Las pelvis que conoci y amé

Gloria Lemay -- Traducido por Ibone Olza
¿Que pasaría si no hubiera pelvis? ¿Y que tal si la pelvis tuviera tan poco que ver con como nace un niño como el tamaño de la nariz de la madre?. Después de más de 20 años atendiendo partos estas son las conclusiones a las que he llegado.
La pelvis se abre en tres puntos: la sínfisis pubiana y las dos articulaciones sacro ilíacas. Estos puntos estás llenos de hormonas relajantes: la pelvis empieza a deshacerse literalmente a partir de la 34 semana del embarazo. Además de estas caderas móviles, amplias y flexibles, la naturaleza ha dado a los humanos el premio extra de tener una cabeza de bebé amoldable, plegable y que se encoge. Igual que una olla al vapor tiene tapas que se ajustan a todas la cazuelas, los cuatro huesos superpuestos que forman la cabeza del bebé se ajustarán al cuerpo de la madre.
Cada mujer que vive hoy en día es el resultado de millones de años de selección natural. Las mujeres de hoy están al final de la evolución, son las que tienen los huesos que les permitieron llegar hasta aquí. Con la excepción de los últimos 30 años, casi todos venimos de generaciones maternas de partos vaginales suaves y normales. Antes de estos últimos 30 años, hubo problemas graves en algunas mujeres debido a la malnutrición materna y a las infecciones hospitalarias. Hace unos 20 años, los médicos decían a las mujeres que la razón por la que les habían hecho una cesárea era porque la cabeza del bebé era demasiado grande para pasar por su pelvis. El problema empezó cuando estas mismas mujeres se quedaban en casa para los siguientes partos y daban a luz a bebes aun más grandes por la misma pelvis. Esto era algo muy embarazoso para los médicos. Así que empezaron a decir: bueno, que bien que hicimos esta cesárea por que el niño venía con dos vueltas de cordón alrededor del cuello. Esto es lo que más he oído en los últimos 10 años.
Los médicos necesitan tener una buena explicación para cada cesárea, porque la familia va a pasar algunos momentos muy difíciles al llegar a casa con el bebe y la madre, así que si no tuvieran un motivo convincente los padres se pondrían en pie de guerra. Tan sólo tenéis que imaginad al medico diciendo sinceramente: "Bueno, Joe, esta es una de esa veces en que nos equivocamos, no había ningún problema con tu esposa ni con tu hijo, siento mucho que tenga que pasar seis semanas recuperándose de una intervención innecesaria". Al menos el 50% de cesáreas son innecesarias pero esto nunca se dice a los padres.
Hay un pacto de silencio entre el personal de los hospitales para evitar dar esta información a las familias por razones obvias. Igualmente me resulta llamativo el que los médicos están empezando a desaconsejar el monitoreo fetal continuo. Esto es algo que los defensores del parto natural vienen reclamando insistentemente y no han logrado a lo largo de los últimos 20 años. Los naturistas estaban preocupados por los posibles daños al bebe por las radiaciones del dopler y las ecografías y por las molestias para la madre al tener que llevar dos cinturones. Ahora los médicos se han sumado a la campaña para eliminar de las maternidades estas maquinas tan caras. ¿Porqué?, se preguntarán-. Porque se les ha vuelto en su contra y cada registro de latido cardiaco fetal en un papel que para ellos demostraba el cuidado que habían tenido y que pensaban que les protegería se ha vuelto su peor enemigo en los juzgados. Cualquier abogado puede coger cualquier trozo de registro como prueba y encontrar un experto que lo interprete como a él le interese. Cuando un bebé muere o queda con lesiones severas personas espabiladas miran estos registros y los doctores se tienen que enfrentar a serias acusaciones judiciales. Lo que la literatura señala es que cuando una enfermera escucha con el estetoscopio el verdadero latido cardiaco fetal a través del fonendoscopio (no el latido rebotado y amplificado por un monitor) la tasa de cesáreas disminuye en un 50% sin que aumente la mortalidad fetal.
Claro que yo estoy a favor de la abolición de todo tipo de monitoreo fetal electrónico, pero sería mucho mejor que esto se hiciera por mejorar la salud y no para proteger a los médicos en los juicios.
Ahora volvamos al tema de las pelvis que conocí y amé. Cuando yo me estaba formando como matrona atendí muchos talleres en los que yo tenía que medir las pelvis de mis compañeras. Diámetros bi-espinales, promontorios sacros, arcos estrechos...Todo muy importante y serio. Pelvis ginecoides, androides, antropoides y la temida pelvis plana, todas tenían que ser medidas, evaluadas hasta el agotamiento. A mi me preocupada que los niños se quedaran atascados en las puntas o por huesos que podrían aparecer de repente, según el folklore. Hasta que un día escuché al jefe de obstetricia de nuestro hospital decir: "el mejor pelvímetro es la cabeza del bebé". En otras palabras, una cabeza pasando a través de la pelvis nos dirá mucho más sobre el tamaño de la pelvis que todas la medidas y rayos X del mundo. El defendía que no había que medir la pelvis para nada. Por supuesto, hacer pelvimetrías al inicio del embarazo cuando las hormonas aun no han relajado la pelvis es ridículo.
Uno de los trucos que nos enseñaban a las matronas es preguntar a la madre que talla de zapato utiliza. Si la madre usa más de un talla 5 la teoría dice que la pelvis será amplia. Bueno, el 98% de las mujeres usan más de un 5, así que esta teoría me permitió confiar en los cuerpos de las mujeres durante unos años.
Hasta que tuve una cliente que me buscó cuando estaba de 8 meses porque quería un parto en casa en el agua. Hasta entonces le habían atendido en el hospital. Era griega y le encantaba la gimnasia. Tenía dieciocho años y su cuerpo irradiaba salud, así que me sentía contenta de poder atenderla hasta que le pregunté su talla de zapato. Ella usaba la talla 2. Tenía que comprarse los zapatos en el barrio chino para encontrarlos a sus medida...Entonces pensé que tal vez debería recuperar mis rutinas de pelvimetría. Pero luego me lo pensé mejor, y decidí no hacerle pasar por el mal trago de la pelvis pequeña.- Pensé que tendría mucho cuidado y estaría muy pendiente en su parto por si acaso había cualquier problema, pero no lo haría metiendole miedo de antemano. Ella parió una niña de 7 libras en 12 empujones. Dio a luz en su bañera, sentada sobre su joven amante y me recordó a la escena de "El lago azul" en la que Brooke Shields estaba tan sexy. Y eso, fue para mi el fin de la teoría del zapato.
Otra pelvis con al que me crucé hace unos años destaca en mis recuerdos. Era una mujer joven que había tenido una cesárea en su primer parto. Le habían hecho una inducción y lo que parecía la típica cascada de intervenciones. Mientras le cosían después de la cirugía su marido le dijo: "no te preocupes cariño, el próximo hijo lo tendrás vaginalmente". El cirujano le respondió al padre: "No, a no ser que pese sólo dos libras". Cuando la conocí ella tenía contracciones suaves, pródromos de parto. Su doula me llamó a mitad del parto. De alguna forma tenía un cuerpo un poco extraño. Era una mujer muy bajita 5 ft1. y casi todo eran piernas. Su tripa de embarazada parecía enorme porque salía toda hacia fuera, como si tuviera muy poco sitio entre la cresta de la pelvis y las costillas. Afortunadamente su madre estaba en casa cuando llegué. La lleve a la cocina y le pregunte cómo habían sido sus partos. Con el primero había tenido un parto vaginal. Con el segundo había habido una mala posición y le habían hecho una cesárea. Cómo la abuela tenía el mismo tipo que la madre me animó mucho saber que al menos había tenido un parto vaginal. La mujer dilató en la bañera. Como había planeado dar a luz en el hospital y la dilatación iba rápida salimos en coche para ir al hospital. Cuando llegó ya estaba empujando y dio a luz a una niña de 7 libras. Se agarró a una barra para ponerse en cuclillas y estaba encantada con su parto natural. Le pedí que escribiera una carta al cirujano que le había dicho que no podría parir a un niño de más de dos libras para hacerle saber que ese comentario sin ninguna base científica le había causado muchas preocupaciones innecesarias.
Otro grupo de caderas que me inspiran son las de las mujeres pigmeo de África. Tengo un artículo guardado escrito por un antropólogo que dice que la altura media de estas mujeres es de 4 ft. El peso medio de sus bebes es de 8 libras. Esto proporcionalmente viene a ser como una mujer de 5 ft 6 inchas pariendo un bebé de 14 libras. Es costumbre en sus poblados que la mujer se siente sola en su cabaña mientras espera romper aguas. En ese momento empieza a andar por el poblado buscando a las parteras. Las parteras y la mujer se dan la mano y cantan mientras bajan hacia el río. En la orilla del río hay una roca plana, lisa, desgastada, donde todos los bebes nacen. Las dos parteras se agachan con la mujer mientras ella da a luz. Una partera coge agua del río par a echársela al bebé y estimular el primer llanto. Después del alumbramiento de la placenta la otra partera busca una estrechez en el cordón y lo muerde para cortarlo. Luego las tres caminan de vuelta para unirse al resto de la gente. Este artículo me ha enseñado e inspirado tanto...
Ese es el punto final sobre la pelvis. Simplemente no existe en el auténtico trabajo de la matrona. Cualquier bebé puede salir a través de cualquier pelvis con un útero fuerte empujándolo.